Desde los tiempos de la primera Edad de Bronce, en el tercer milenio a. c., esta tierra situada entre dos mares y dos continentes es el destino preferido de diferentes pueblos y civilizaciones. El antiguo y conocido reino de Tartessos se formó en el sur de de España a partir del siglo XI a.c. bajo el influjo de los fenicios y los griegos. La agricultura, la ganadería, así como la minería y la elaboración de la plata y el bronce, son las actividades preferidas por esta cultura de comerciantes.

Les suceden los turdetanos, un pueblo ibérico y después los cartaginenses, que establecen aquí sus propios poblados.