En el siglo III a.c. los romanos, tras sus victorias en las Guerras Púnicas, acaban con la soberanía de los cartaginenses, creando y dominando durante los siguientes 700 años la provincia "Bética". Andalucía abastece al imperio romano con alimentos, aceite, vino y metales. El filósofo Séneca y los dos primeros emperadores nacidos fuera de Roma proceden de Itálica: Trajano y Adriano. A partir del siglo III a.c. Roma se orienta hacia el oeste (Constantinopla).